29 de Enero
Úbeda, Jaén, un lunes 29 de enero en el área de autocaravanas (38.0064,
-3.3797). Completa y desbordada. No
damos crédito. Hay tan solo 10 plazas y fuera hay otras 10 autocaravanas más y
muchas son españolas. Me entristece porque hemos pasado de ser un turismo
denostado e ignorado, a convertirse casi en turismo de masas y vamos a morir de
éxito. Vemos también gente joven viajando en esta época. Y no pocos. Según mis
hijos, están teletrabajando, pero nosotros los vemos a las 12 visitando
ciudades. Se nos hace un mundo algo incomprensible y a veces hasta hostil.
Pero…voy a dejar mis reflexiones.
28 de enero, domingo
Partimos rumbo al Sur, a Baeza, a 10 km de aquí, para bajar luego a Málaga.
Pero cuando estamos preparados para
salir, Angel observa que no funciona el frigorífico cuando se ha puesto a gas y
comprueba que no entra gas en la autocaravana. Miramos todo lo que se pueda
mirar, apretamos botones…Ha pasado una revisión hace un mes. Llamamos a David,
el que nos hizo la inspección, pero no coge el teléfono. Normal, es domingo.
Luego a nuestro amigo Jesús quien nos dice que toquemos y miremos donde ya
hemos tocado y mirado. Nuestro gozo en un pozo. Pero mientras hablo con Jesús
recibo la llamada de David quien nos da la dirección de su casa y nos dice que nos
acerquemos. Estamos muy cerca. Así, sin agradecerle lo suficiente su buena
disposición, ultimamos lo que podemos pero sin demorarnos y marchamos hacia
Pozuelo.
Una vez allí toca lo mismo que nosotros pero debió presionar más algún
botón que otro porque lo cierto es que comenzó a entrar gas. Lo que suele pasar
con los técnicos. Que se asustan cuando los ven y dejan de dar el fallo.
Así que muy agradecidos por su amabilidad y sin querernos cobrar un
euro, regresamos a casa, recogemos todo, cerramos y hacia las 12,30 partimos
hacia Baeza a donde llegamos sobre las 17,30.
El área esta asfaltada, céntrica y junto a la estación de autobuses
(37.9961, -3.4598). Muy cómoda y tan solo está ocupada por unas cuatro autocaravanas.
Como es pronto, decidimos ir a conocer la ciudad.
Enseguida nos encontramos caminando por calles peatonales, tranquilas y limpias donde descubrimos preciosos edificios civiles. Y coincidimos con el profesor Machado, que en un banco de una calle peatonal, disfruta de la lectura.
Es una bonita
escultura a tamaño natural. Al parecer fue profesor de Instituto en esta
localidad durante un tiempo y encontramos sus huellas en otro lugar peculiar,
el lateral de un edificio de viviendas que tiene grafiteados poemas cortos
resultado posiblemente de un certamen de poesía destinado a los estudiantes
adolescentes de la localidad. Hay algunos de una gran belleza y sensibilidad.
Poco después llegamos a la plaza de España y continuando por una calle llegamos a una zona noble donde destaca a nuestra derecha el
Palacio jabalquino, hermoso edificio de estilo gótico isabelino correspondiente a finales del siglo XV. Su fachada seduce al estar decorada con puntas de diamante y unos bonitos ventanales. Actualmente es la sede de la Universidad Internacional de Andalucia y no podemos visitar su interior al encontrarse cerrado.
Ascendemos una pendiente para llegar a la amplia y elegante plaza de Santa Maria, donde encontramos también edificios históricos así como la catedral que desde su altura domina toda la plaza y allí también está la fuente de Santa Maria, al parecer el monumento más famoso de la ciudad y que data del siglo XVI construida para conmemorar la llegada del agua a la ciudad.
Descendemos ahora hasta quedarnos al pie del arco de Villalar del XVI y la Puerta de Jaen, uno de los accesos más importantes de la ciudad medieval amurallada y acceder a la plaza del Pópulo, una de las más bonitas de toda la provincia. Esta plaza se llama también la de los leones por la fuente del mismo nombre que se encuentra aquí y que llegó procedente de la ciudad iberorromana de Cástulo. Cuenta con varios elementos ornamentales entre los que maravilla la Imilce, una figura femenina que se dice que fue la princesa ibera de Cástulo y esposa del general cartaginés Aníbal Barca. Varios edificios de gran valor histórico destacan también en esta plaza como la casa del Pópulo, un edificio plateresco de dos pisos o las antiguas carnicerías que en época medieval fue un matadero y en planta baja y zona de venta en el piso superior. Toda la plaza está rodeada de soportales. Observamos también que han o están llevando a cabo carias catas y parece que están encontrando restos de lo que parece una red de saneamiento.
Estábamos ahora donde casi habíamos comenzado, así que regresamos por el mismo lugar por el que vinimos, saludamos de nuevo al profesor Machado y antes de llegar al área nos detuvimos en el lateral de un edifico grafiteado de arriba abajo que he mencionado anteriormente.
En el área pasamos la noche una media docena de autocaravanas y si bien
el sitio es agradable, me resulto ruidoso, quizás por no estar acostumbrada a
los ruidos de coches de las ciudades, y de vez en cuando, el motor de algún
autobús que llegaba o salía.
29 de enero, lunes
Parece que esta noche la espalda me ha dado algo de cuartelillo y es
que llevo dos o tres en las que me despierto a las 4 de la mañana con un fuerte
dolor en la zona lumbar, dolor que se pasa cuando me incorporo. Creo que son
gases, de los que padezco con relativa frecuencia y es que me levanto como un
globo y esa sensación de hinchada no se me pasa. Pero parece que con medicación
e infusiones de manzanilla con anís, comienzo un poco a controlarla.
Lo cierto es que me despierto a las 6,30 pero prácticamente he dormido
de un tirón y luego sobre las 7,30 me vuelvo a quedar dormida hasta casi las 9
en que nos levantamos y desayunamos .
Partimos hacia Úbeda de la que solo nos separan 10 km. Llegamos a su área sin problema. No tiene tanto encanto como la de Baeza, pero parece más tranquila ya que está a las afueras frente al cuartel de la guardia civil. Cuando llegamos quedan tan solo tres plazas libres aunque hay alguna autocaravana fuera.
Nos preparamos para salir dejando a nuestra amiga peluda dentro. Tan solo 800 m nos separan de lo que es el centro histórico de esa ciudad.
Paseamos inicialmente por calles tranquilas, con edificios de poca altura. Nos asomamos a un mirador que domina un paisaje cuajado de olivos con los famosos cerros de Úbeda al fondo.
Y paseando vamos desgranando los distintos edificios civiles y religiosos
que cuajan toda la ciudad que son innumerables y a los que dedicamos poco
tiempo, únicamente admirando sus fachadas. Nos detenemos un poco más en la
puerta de Granada, desde donde partió Isabel la Católica para la conquista de
Baeza.
Y continuamos callejeando, por lugares tranquilos y descubriendo a nuestro paso palacios, casas e iglesias del siglo XVI, hasta que llegamos a la impresionante plaza Vazquez de Molina, donde el tiempo parece haberse detenido.
Es una de las plazas más imponentes de la ciudad y está repleta de monumentos obra de un arquitecto estrella del Renacimiento jienense ,Andrés de Vandelvira. Allí encontramos el Ayuntamiento, el Palacio de los Mancera o el Palacio del Deán Fernando Ortega, lugar donde se ubica actualmente el Parador de Turismo y la colegiata de Santa Maria de los Reales alcázares, así como la Cárcel del Obispo, el antiguo pósito. En fin, es un maravilloso y armonioso conjunto que impresiona y que nos sorprende por su grandiosidad y elegancia. Parece más digno de una gran ciudad que de un pueblo.
Este proyecto funerario fue ideado por Diego de Siloé, arquitecto de la
Catedral de Granada, aunque la obra finalmente fue ejecutada por Vandelvira.
Fue construido para el Secretario del Emperador Carlos I de España y V de
Alemania, Francisco de los Cobos.
Como lo es también su sacristía, considerada como una de las principales obras del Renacimiento español, y nos fijamos especialmente en su original puerta realizada en una esquina, como una de las soluciones arquitectónicas más atrevidas y bellas de Vandelvira. Se dice que representa la Puerta del Edén y en lugar de columnas, hay cariátides con cestos de flores en la cabeza.
Continuamos un poco hasta un cercano hospital, también del XVI con el
rimbombante nombre de hospital de los honrados y venerables viejos del Salvador
y que ahora es una escuela de danza, y es que la mayoría de estos nobles
edificios son ahora sedes oficiales o escuelas.
Quizás un poco aturdidos por todo lo que vamos descubriendo y que tenemos que procesar, nos internamos ahora por sus calles y de nuevo vamos desgranando singulares y elegantes edificios religiosos, iglesias, conventos, así como palacios.
Están en todas las calles y rincones y no me siento capaz de asimilarlo por lo que decidimos cambiar un poco tanta grandiosidad por la sencillez del barrio judío que encontramos al otro lado de la Sacra Capilla del Salvador, aunque damos alguna que otra vuelta hasta encontrarlo. Y realmente mi cabeza descansa ya que el cambio es significativo. Paseamos ahora por estrechas calles cuajadas de sencillas casitas de paredes encaladas. Me relajo un poco de tanto monumento y tanto arte sacro y civil.
Cuando llegamos a su puerta hay como seis personas indecisas. Me fijo en el cartel que anuncia el horario de visitas y la siguiente es a las 12,30. Miro el reloj y son las 12,29, así que no me pienso más y directamente traspaso la puerta y entro para adquirir las entradas. Una pareja que estaba fuera indecisa diciendo que no sabían lo que iban a visitar, se quedan fuera ya que hay un nutrido grupo esperando ya dentro y el sitio es pequeño. Ha sido una suerte porque si no tendríamos que esperar una hora, y no lo habríamos hecho.
Esta sinagoga fue descubierta por un empresario cuando transformaba las antiguas viviendas que aquí
había en apartamentos, locales
comerciales y aparcamientos. Tras el descubrimiento de diversos elementos como
los arcos de la Sinagoga, la Galería de Mujeres y el Baño Ritual (Mikvéh) se
desecha el proyecto inicial. La recuperación del espacio comienza en 2007 y en
el 2010 se abre al público.
En base a estudios ya existentes podemos hablar de una Sinagoga
anterior al siglo XIV. La Sinagoga del Agua está compuesta por varios
espacios y comenzamos por la sala “del
Inquisidor”. De aquí seguimos al patio y a la contigua sala sinagogal donde destaca una galería superior
identificada como la Galería de las mujeres, lugar que ocupaban éstas durante
las ceremonias y ritos. También allí hay varios
pozos de agua, hasta un total de siete de los que dos aún tienen agua.
De esta sala descendemos por una galería excavada en la roca a otra donde se encuentra el baño ritual de purificación o Mikveh, espacio dedicado a los baños rituales de purificación tan comunes en las costumbres judías. Luego visitamos la bodega y hornos que junto a la sala del inquisidor y el patio, conformaban en la edad media la posible casa del rabino.
Regresamos de nuevo a donde comenzamos la visita y sorprendidos por esta joya escondida, la dejamos para caminar ahora por la calle Real hasta desembocar en la plaza de Andalucía donde identificamos la Torre del Reloj, torreón que formaba parte de la muralla que rodeaba a la ciudad y cuya construcción tuvo lugar en el siglo XIII, aunque realmente el reloj no existió hasta el siglo XVI.
Ahora ya solo nos quedaba llegar a un restaurante para comer y que alguien recomendaba en park4night, la brasería José y llamo para reservar y de camino visitamos el Hospital de Santiago del que destaca su claustro y su escalera señorial
Continuamos caminando unos diez minutos hacia las afueras de la ciudad hasta
nuestro restaurante a donde llegamos pronto, un poco antes de las 14 horas. Y
la brasería de José merece la pena, y menos mal que hemos reservado porque está
casi lleno, y un poco después con gente esperando. Menú 12 euros con varios
platos a elegir y muy bien preparados y servicio muy rápido, así que buena
recomendación.
Y llega la parte más dura para
mi, y es que después de comer, sea la hora que sea, ya no soy nadie. Son solo
las 14,30 y tenemos 1,5 km hasta el área, con una pequeña cuesta arriba. Pero
la verdad es que se me pasan rápido y a las 15 horas estamos ya de regreso.
Poco después, me desmayo.
Y por la tarde, paseíto con nuestra peluda por el campo cercano que ahora está cuajado de florecillas amarillas. Desde aquí contemplamos una vista que se pierde entre olivos y una hermosa puesta de sol. Y temiendo que hasta el viernes no encontremos un área, aprovechamos para darnos una ducha para cargar y descargar mañana y salir hacia Málaga con todo preparado para resistir 4 días. Decidimos quedarnos en este área en lugar de regresar a Baeza ya que resulta mucho más tranquila al estar a las afueras.
Y por la noche, alrededor de las 20 horas comienza un curioso
soniquete: el de tambores y trompetas características de la Semana Santa. La
oímos muy cerca así que nos asomamos y veo como algún que otro vecino ha salido,
uno incluso subiéndose el pantalón (estarían ya durmiendo), a ver que podían
ver por si se perdían algo. Pero no se
ve nada y el sonido se acerca y se aleja por lo que pensamos que son los
ensayos para esta semana Santa y que deben de hacerlos moviéndose por una
cooperativa que está junto al área. A las 21 horas el “tiiiiiiro…tarariiiiito…pom
porropopom…” cesa. Silencia total y descanso.
30 de enero, martes
Nos hemos despertado pronto y como estamos justo frente al espacio de
carga y descarga de agua, sin pereza nos
hemos acercado a cargar y descargar agua ya que hemos hecho noche casi una
veintena de autocaravanas y si más de una decide hacer a misma operación,
podríamos perder mucho tiempo. Así que en 10 minutos escasos hemos cambiado
aguas y después de recuperar nuestro sitio, hemos desayunado y partido hacia
las 9,30 rumbo Málaga, a la Cueva del Tesoro.
Y si inicialmente hemos circulado por autovía, las hemos dejado atrás
para conducir por carreteras locales, de
doble sentido y que nos han llegado a resultar pesadas ya que había curvas, con
muchas subidas y bajadas además de limitaciones de velocidad a 70 en muchos
tramos. El paisaje hermoso, cuajado de olivos hasta perderse la vista. En
algunas poblaciones olíamos a aceite y me traía viejos recuerdos.
Tardamos tres horas en hacer el trayecto y a las 12,30 estábamos en la Cueva del Tesoro en el Rincón de la Victoria, una de las tres únicas cuevas de origen submarino que se conocen en el mundo y la única en Europa.
Está excavada en un promontorio de naturaleza caliza formando un
acantilado a orillas del mar y ha sido
refugio de los primeros grupos humanos durante más de cuarenta mil años. Así
alberga algunas pinturas rupestres, que están
en zonas no accesibles al público. Igualmente se han hallado cerámicas
del Neolítico, así como restos de armas y herramientas.
El mar ha ido construyendo galerías típicas de cuevas submarinas, con columnas y gargantas que vamos visitando. De una sala pasamos a otra hasta terminar en la denominada sala de los lagos, donde el agua es la protagonista jugando con luces, sombras y contrastes de colores, aunque nos confiesan que hacen recircular el agua. La visita es geológicamente interesante y no está exenta de belleza y se tarda muy poco tiempo en visitar. Al estar a tan solo 10km de Málaga, es muy aconsejable.
Una vez más, llamamos al área de
autocaravanas de Rincón de la Victoria,
la única en la zona, y como ya suponíamos, completa para toda la semana. Así que nos hemos dirigido a una
explanada recomendada en park4 Night en Hermanos Lumiere, pero cuando llegamos
no vemos ninguna autocaravana, solo
turismos, así que ponemos rumbo a la opción segunda, al aparcamiento del
Palacio de Deportes donde todos los comentarios leídos dicen que siempre hay
muchas autocaravanas (36.6846, -4.4593).
Y aquí estamos ahora, seguramente hay casi un centenar de todas las nacionalidades, pero no hay ningún servicio y como alguno ya comentó, desconocemos donde pueden tirar las grises o negras, pero está todo muy limpio. Al parecer antes había un área, los patios, pero en la oficina de turismo nos dicen que la cerraron por quejas de los vecinos. Aquí no hay ningún vecino cerca y un empleado de la estación de metro nos dice que oyó que el cierre se debió a las presiones de los camping, pero tampoco hay ningún cerca, así es que es incomprensible.
Nos situamos en el centro de este enorme trapecio junto a otras, ya que en los bordes no quedaba
ningún sitio libre y comemos pronto para
partir al centro hacia las 15,30 a visitar la galería thyssen para no meternos
dos museos mañana.
La estación de metro está a 50 metros escasos y preguntando a unos
españoles que estaban aparcados aquí, compramos la tarjeta monedero que por 5
euros nos permite hacer casi 11 viajes. En realidad necesitamos solo 8, 4 para
hoy y 4 para mañana lo que nos costaría casi 11 euros y por menos de la mitad
lo hemos solucionado. El proceso de compra es muy sencillo en las máquinas
aunque suele haber una “persona humana” que puede echar una mano.
Nos hemos dirigido al final de la línea 2 hasta Guadalmedina lo que nos
ha llevado unos 15 minutos y allí, cambiamos solo al andén de enfrente para tomar otro tren del que nos bajamos en la estación siguiente,
Atarazanas, casi en el mismo centro de
la ciudad. De allí, en menos de 5 minutos paseando por la ciudad, hemos llegado
a la galería thyseen.
Málaga es una ciudad abierta, limpia, luminosa y muy alegre. La gente llenaba las calles, anchas, cómodas y disfrutando de nuestro paseo llegamos a nuestro destino.
Allí hemos disfrutado de hermosas obras entre las que destacan “sorollas”,
y alguna de Julio Romero de Torres, y
otros artistas españoles, unos cuyos nombres nos sonaban pero otros
desconocidos para nosotros. Me ha gustado especialmente la primera planta donde
había pinturas costumbristas con todo lujo de detalles que retrataban la vida
del pueblo sencillo del siglo pasado. Son escenas llenas de vida y color que me
atraen especialmente pese a que la mayoría de sus autores me resultan
desconocidos.
En la planta superior la exposición temporal estaba dedicada a retratos donde destacaban algunas obras de Murillo.
De allí hemos decidido acercarnos a la Plaza de la Constitución, otra vez caminando por amplias calles peatonales llenas de gente y de comercios. De esta bonita plaza llena terrazas de bares, cafeterías y restaurantes sale la comercial calle Larios aunque decidimos acercarnos a la catedral. Pero en nuestra búsqueda de una panadería, damos algunas vueltas y regresamos de nuevo a la plaza de la Constitución y entonces decidimos bajar por la calle Larios para luego dirigirnos ya al metro, pero en vez de tomarlo en Atarazanas, caminamos hasta la estación de Guadalmedina por una gran avenida.
Es curiosa esta ciudad donde casi no llegamos a oir español y si otros
idiomas, sobre todos de países de Este. De hecho, preguntamos a algún viandante
que nos dice que “english”. Y esto me incomoda porque me da la sensación de que
la ciudad está “tomada” por extranjeros y es difícil encontrar algún
malagueño….que no sea camarero o comerciante.
Tomamos el metro de regreso y en menos de 20 minutos estamos saliendo
ya. Aun es de día por lo que entramos en un chino cercano para luego regresar a
la autocaravana, sacar a nuestra amiga peluda y ya dar por terminado el día.
Mañana iremos a visitar el museo Picasso, el teatro romano y la alcazaba.
Posiblemente dejemos la catedral, porque no queremos pagar por visitar
catedrales.
Ahora la noche ha caído y somos aun más autocaravanas que cuando
llegamos. El sitio es tranquilo y agradable.
31 de enero miércoles
Ayer volví a llamar al área de Almayate y al camping. El área completa
toda la semana y el camping, que mañana jueves preguntara sobre las 10 a ver si tenían algún sitio libre, que por una
noche no reservaban, y en el peor de los casos me podría quedar en al
aparcamiento del camping. Pero miro en el Google Eart y veo que está en la
carretera aunque dentro del camping como ellos me dicen, pero podría resultar
muy ruidoso por la noche. He encontrado un camping barato tierra adentro a 14 km de
Almayate. Pero…cuando miro la carretera resulta muy estrecha, así que lo
descartamos. ¡Qué locura! Me he hecho una lista de camping y áreas de más cerca
a más lejos para llamar hasta que demos
con alguna que tenga sitio para una noche.
La noche ha sido muy tranquila y la mañana amanece de nuevo nublada.
Nos preparamos para salir a la ciudad con primer destino el museo Picasso. De nuevo metro cómodo y
rápido hasta Guadalmedina y desde allí a Atarazanas. Caminamos menos de 10
minutos de nuevo por anchas y cómodas calles con gente, pero sin agobiar y
llegamos al museo.
¿Y qué puedo decir de él? Pues, sin filtro alguno, que no me gusta. “Filtrando” algo, que no lo entiendo. Reconozco su talento y admiro lo que transmiten algunas de sus obras, como el maravillo Guernica por lo expresivo que es, por lo que consigue transmitir, pero el resto de su obra…lo miro, remiro…y no me dice nada. Según mi nuera es más difícil pintar ”mal” que “bien”, pero a mi me gusta el realismo y este tipo de pintura no me llega. De hecho me llamaba la atención los títulos de sus cuadros, tan tan descriptivos: “mujer con sobrero y brazos levantados” , por ejemplo, por lo que creo que él suponía que si en el título no describía su obra, posiblemente el espectador no descubriera lo que realmente plasmaba su cuadro.
Observaba el público a mi alrededor, todos en silencio, miraban, remiraban,… parecían comprender. Y yo me sentía una analfabeta del arte, pero tengo ya edad para no sentirme avergonzada por no comprender determinadas formas de expresión, o mejor dicho, para hablar con propiedad, por no gustarme. En una sala Angel, frente a un retrato dice: “ ¡uy!, lo he reconocido nada más verlo” y entonces, mi risa reprimida salta. Desde luego opino lo que él, si me regalara un lienzo suyo sin saber quien era su autor, hubiera dicho que qué hago yo con esto o “donde lo pongo”. Pero supongo que como la mayoría de la gente que visitaba las salas. Y es que creo que el arte es como los vinos, o gusta o no gusta, y a mi, no me gusta.
En un momento determinado le pregunto a una vigilante si realmente la gente comprende lo que está viendo, y riéndose me dice que no, que es un señor “difícil”. Pero todos dan muestras de entender. Intercambiamos algunas palabras y dejo de sentirme tan ignorante y continuamos con nuestra visita.
En una sala hay obras de artistas a los que ha inspirado Picasso y me resultan estrambóticas, por ponerlas algún calificativo. Hay una que son flotadores de patitos y otra, otra unos tubos como de tela que asemejan a piernas y que terminan en unos zapatos por un lado y en unos enormes senos por otro. Esto, me gusta menos.
Original una sala que reproduce el estudio de Picasso y en el que
puedes hacerte una fotografía en blanco y negro. No me avergüenza decir que fue
quizás, lo que más me gustó del museo.
Luego ya en la tienda, un vigilante con el que mantengo una breve
conversación me dice que realmente es una arte comprendido por un 2% de la
población, es decir el 98% restante, entre los que me encuentro yo, no entiende nada de lo que ve. Y comento esto con mi nuera quien me dice que
debo de dar unas clases de arte moderno para intentar entenderlo y le digo que
lo que trato de hacer ahora a mi edad, es disfrutar de lo que sí entiendo no
sea que después de esforzarme no vaya a comprender nada y haya perdido el
tiempo.
Salimos y confieso que me sentí aliviada y continuamos nuestro paseo
pasando por delante de la catedral, en la que no entramos.
Desde aquí nos dirigimos al cercano Teatro Romano. Bonita imagen ver este lugar tan cargado de historia con la magnífica alcazaba en lo alto y al fondo. Este teatro es el principal vestigio conservado de la presencia romana en la ciudad y fue levantado en los primeros años del siglo I d.C aprovechando la pendiente de la ladera. Conserva gran parte de la cavea o graderío.
Posteriormente este espacio será ocupado por estructuras relacionadas con la industria de los salazones, y justo debajo de una pirámide de cristal frente al teatro, en la calle, se pueden ver unas piletas donde aparte de las salazones se elaboraría el famoso garum.
Y es casi a mediados del siglo XX cuando se descubren los restos de este teatro.
Tras atravesar el escenario,
iniciamos un ascenso poniendo rumbo a la Alcazaba, que como todas, guardan muchos aspectos comunes. Esta en concreto,
me recuerda mucho a la de Almeria.
Fue construida en el siglo XI y a lo largo de su historia fue testigo
del dominio de diversas dinastías, hasta su incorporación al reino Nazarita en
el siglo XIII.
Vamos traspasando puertas y entrando en los distintos espacios donde vemos como se fusiona la defensa con la estética a través de patios rectangulares, jardines y estanques, típico de la arquitectura nazarita.
Culmina todo en las estancias en la parte superior, que aún mantienen cierto aire del pasado. Hay dos patios cerrados con agua y fuentes. Desde arriba se contempla la ciudad con el puerto, y aunque no vemos grandes edificios, en general la ciudad resulta algo sosa
Descendemos comentando la mucha gente que hay. Oímos mucho acento de países del Este y no dejamos de ver gente. Para ser enero y miércoles nos resulta sorprendente. Pensábamos estar acompañados, pero no tanto.
De aquí vamos paseando por las calles, ahora llenas de gente que por la
hora disfrutan de sus comidas en las terrazas. Mucho, mucho restaurante y mucho
turista. Recorremos estas hermosas y animadas calles hasta el mercado de
Atarazanas. Entramos y recorremos sus
coloridos puestos, compramos unos tomates, mandarinas, fresas, las primeras de
la temporada y unos dátiles .
Y en un espacio de tiempo muy corto, nos engañan o intentan engañar dos
veces ya que nos dan de cambio una extraña moneda en vez de un euro y en una
herboristería nos intentan cobrar más de lo que el producto marcaba. Angel se
da cuenta, comprueban el producto, pero, lo de disculparse es para otros,
quizás molestos por haberlos “pillado”. En fin, que tenemos que estar con los
ojos bien abiertos
Dejamos el mercado para regresar al aparcamiento de autocaravanas y
antes de entrar en la autocaravana, nos acercamos al cercano Carrefour a
comprar unos yogures para aderezar mis fresas y disfrutarlas mas.
Comemos tarde, descansamos y nos obligamos a salir un poco a estirar
las patitas con nuestra compañera peluda. Ahora ya, a las 19,30, limpitos tras
la ducha, y con la noche cerrada, esperamos la hora de la cena y nuestro descanso. Hoy somos más autocaravanas
que ayer, y parecía imposible, pero se ha colado una en el hueco que teníamos a
nuestra derecha cuando había sitio de sobra en todo el aparcamiento. En fin, el
afán de gregarismo.
Mañana partiremos hacia la playa a ver si conseguimos disfrutar de
algún paseo por ella. Se me hace raro estar en Málaga, bañada por el Mediterráneo
y no haber pisado la arena de la playa y acercarme a la orilla.
1 de febrero, jueves
Partimos sobre las 9,30 rumbo Oeste, hacia Néjar con la idea de ir
buscando un camping o área en la playa. He hecho una lista de varios para ir
llamando y si fallan, he localizado un aparcamiento en Rincón de la Victoria
por el que pasaremos para ver su viabilidad.
El camping nos ha dicho que llamáramos sobre las 10 y Angel conduce
mientras yo llamo. Me dicen que no saben aún si tendremos algún hueco, pero de
no haber parcela podríamos quedarnos en el aparcamiento. Cuando le comento que
lo he visto a través del google earth y que está en la carretera, nos dice que
no es así, que está en un lateral y dentro del mismo camping.
Seguimos conduciendo en dirección al camping y nos desviamos para ver el aparcamiento de
Rincón de la Victoria y sinceramente, está muy bien. Está asfaltado, a 100 de
la playa y hay unas pocas autocaravanas. Angel se siente tentado a quedarse
pero son poco más de las 10, y quedarnos allí, en medio de la nada, desde tan
pronto, no me atrae. Es un lugar perfecto para llegar a comer o después de
comer y pasar la tarde, pero todo el día, me parece mucho tiempo. Así que no
muy convencido y yo enfadada porque aunque le cuente mis planes el día anterior
y muestre su conformidad, no es la primera vez que cuando llega el momento
cambia de opinión. Continuamos sin saber lo que vamos a encontrarnos.
Cuando llegamos alrededor de las 10,30 nos dicen que desconocen si la
parcela está libre ya, pero que si no, faltará poco y que vayamos a verla. Cuando nos
acercamos, vemos que sus anteriores inquilinos la abandonan así que abonamos la
estancia, 23 euros con luz incluida, lo que me parece un precio adecuado, y nos
disponemos a asentarnos. Antes intercambiamos algunas opiniones con las
personas de recepción, quejándonos de la escasez de sitios para pernoctar y nos
dicen que hay que programar las salidas con tiempo. Yo sorprendida le digo que una
de las ventajas de viajar en autocaravana es que nos permite la improvisación,
quedarnos si nos gusta un lugar o irnos si no es así y que el día que tenga que
programar las pernoctas en sitios y fechas concretas durante un viaje, venderé
mi vehículo y viajaré de la forma clásica.
Y luego pienso en cómo era todo esto hace 10 años en que estuvimos por
aquí. Entonces pernoctamos en primera línea de playa en un aparcamiento grande
junto a un chiringuito. Había como tres filas de autocaravanas, y como no,
gratuito todo. Cuando regresamos a casa estuve buscando este sitio. Y tenía
apuntadas sus coordenadas en un relato. Estuvimos hace 10 años. Ahora
sencillamente es una explanada donde está prohibida la circulación. Otra vez mi
misma reflexión: qué manera de perder dinero. Si estaba ya hecha. Solo
adecuarla y explotarla. Riqueza que pierde la ciudad, pero sigue sin cabernos
en la cabeza.
Nos dirigimos a tomar posesión de la parcela, pero el camino para llegar es de un estrecho
medido y con nuestros 6 metros tenemos que maniobrar para poder girar en la
primera curva en “L”. Y para entrar en la parcela…mucha paciencia y casi
centímetro a centímetro ya que la calle de acceso era muy justa y todas las
parcelas estaban ocupadas añadiendo árboles y postes . Pero con paciencia lo
conseguimos y solo tenemos 6 metros de largo.
Una vez instalados nos fuimos a la playa. El día estaba nublado pero la
playa es agradable. No hay nada construido y es de arena negra combinada en algunos
tramos con piedras. Paseamos hasta llegar al área de autocaravanas de El
Hornillo, donde ya había llamado y nos habían dicho que no tenían hueco en toda
la semana. Y este lugar, al menos lo que vemos, nos parece también un “archivo”
de autocaravanas. Igualmente han aprovechado el espacio al máximo y los accesos
son estrechos, al menos, repito, lo que vemos. No tiene ningún árbol y es un
sitio con muy poco encanto. Por unos
pocos euros más, resulta más atractivo el camping que al menos estaba muy
arbolado.
A Tula parece costarla caminar y corre una brisa fresca. Regresamos al
camping. En nuestro camino he recogido “materia prima” para mis imanes de
frigorífico que consisten en pequeños trozos de azulejo blanco donde luego
pinto al oleo diversos motivos. Les pongo un imán y voy regalando.
Y a eso me dedico cuando regresamos ya que son las 12,30, a pintar
“azulejos”. El resto del día transcurre en tranquilidad total. Comer,
descansar, salir de nuevo a dar un breve paseo por la playa hasta la puesta del
sol, que por cierto fue muy hermosa. Y nos acercamos al aparcamiento.
Efectivamente está en un lateral y para una o dos noches está bien. No hay luz
pero se pueden usar los servicios del camping. Creo recordar que cobraban 16
euros. Alguna autocaravana estaba aparcada aquí. Ducha, cena y a la cama.
2 de febrero, viernes
Antes de comenzar nuestro regreso decidimos despedirnos de este lugar
dando un paseo por la playa. Hoy el día es espléndido, el mejor de todos ya que
los dos anteriores solo hemos llegado a ver el sol a última hora de la tarde.
Hoy brilla y hace que disfrutemos de nuestro paseo más que ayer.
Recogemos, y con paciencia y cuidado, salimos de la parcela y esta
maniobra nos cuesta menos que ayer, y ponemos rumbo a Campo de Criptana, uno de
los lugares emblemáticos que tiene grupos de molinos de viento. El otro es Consuegra
y ambos, se encuentran en extremos de la CM-420.
Conducimos durante unas tres horas parando a comer en ruta. Y cerca de Campo de Criptana vemos desde la
carretera la silueta de un grupo de molinos en lo alto de una loma. Y nos
acercamos a la localidad. Seguir el navegador me inquieta por si nos introduce
por el centro y me encuentro con calles estrechas por lo que decidimos seguir
las indicaciones que nos dirigen hacia los molinos y que nos llevan dando una vuelta hasta la
explanada donde contemplamos nueve de estos gigantes blancos encantados.
Las vistas son espléndidas, y estos gigantes sencillamente maravillosos. No me había imaginado sentirme tan emocionada y tan pequeña a los pies de estos molinos fruto del ingenio humano y que han sido protagonistas de la mejor obra literaria de todos los tiempos. Me siento pequeña. Ahora, están tranquilos, silenciosos guardando celosamente siglos de vidas e historias.
En el siglo XVIII hubo censados 34 molinos de los que en la actualidad se conservan diez, siendo tres de ellos originales del siglo XVI y siete construidos a partir de XX.
Estos molinos son "tipo torre", construidos a base de piedra
y cal blanqueada y cubiertas con armazón de madera y exterior de chapa de forma
cónica. Su planta es circular, con un grueso muro que soporta un techo
giratorio para orientarse cara al viento.
Paseamos entre ellos mientras que el sol descendía. El conjunto forma una estampa única de gran
belleza y plasticidad, y las vistas que contemplamos a sus pies desde el cerro,
son también impresionantes .
Regresamos a la autocaravana. Hay tres más y en un principio pensamos en quedarnos. El lugar parece inmejorable. Disfrutaremos de una hermosa puesta de sol y luego por la noche, de la iluminación mágica de los molinos, pero, comienzan a llegar turismos con jóvenes que sacan botellas. Me temo lo peor, por el día de la semana que es. Además, parece un sitio ideal para “pelar la pava” y nos ha pasado alguna vez que, habiendo sitio de sobra, se ponen junto a la autocaravana y como tienen frio, dejan encendido el motor del coche para que funcione la calefacción, así que, lamentándolo mucho, decidimos dejar el lugar.
Barajamos la posibilidad de ir a Consuegra, una explanada junto al
castillo y los molinos, muy bien valorada, pero nos llevaría más de media hora
llegar y seguro que la noche nos cogería de lleno y yo no me siento segura conduciendo y Angel
tampoco. Así que tomamos la decisión de quedarnos en un área del Carrefour en
Alcázar de San Juan a 20 minutos, donde llegamos cayendo ya la noche (39.3852,
-3.2372).
Allí hay ya tres autocaravanas más. No es un sitio atractivo, pero
parece tranquilo y hay hasta luz gratis.
Poco después llegaría la quinta autocaravana dejando ya solo una plaza libre.
Nosotros nos instamos y nos acercamos al Carrefour a comprar, posiblemente
lo que no necesitamos, pero también es una forma de agradecer el servicio que
nos prestan.
3 de febrero, sábado
Noche tranquila y estupenda. Limpiamos depósitos y Angel me comenta que
el de negras está sucio. Mal asunto. Si no la cuidan tendrá los días contados.
Desayunamos y ponemos rumbo a Consuegra
donde llegamos una media hora después. Allí hay varias autocaravanas.
Una señal prohíbe la circulación de caravanas y autocares por una
carretera estrecha y que parece ascender hasta el castillo y los molinos de los
que solo vemos uno. Así que dejamos la autocaravana y con nuestra amiga peluda,
ascendemos por la carretera. Pronto encontramos los dos primeros molinos, uno
de ellos es la oficina de información. Allí nos informan de que no se puede
subir con autocaravana y que han pedido una señal específica pero que les dicen
que no es necesaria. El problema parece estar en el aparcamiento, ya que son
pequeños y se puede subir pero no aparcar. Nos animan a visitar también el
castillo pero hemos de comprar la entrada ya y decidir el horario de visita. Se
tarda 40’ y es guiada. Sinceramente, no nos apetece mucho. El problema está en
que sea guiada. Ya con nuestros años, retenemos o queremos retener poco y que
nos cuenten historias ya hasta nos aburren porque lo olvidamos con la misma
rapidez con la que nos las han contado, y a veces nos resultan algo aburridas,
así que decidimos visitar solo el molino
Estructuralmente estos molinos tienen tres plantas. Ascendemos por una escalera interior adosada a la pared circular y llegamos al primer piso donde encontramos un camastro. Pero en otros molinos en este piso se ubicaba el cedazo formado por tamiz o malla situada dentro de un cajón que recibía la molienda o cereal molido y cuya función era separar la harina del salvado.
Llegamos al piso superior donde
encontramos el espacio interior cónico formado por el tejado y donde está
alojada la maquinaria compuesta por un eje transversal que enlazaba en el
exterior con el eje de las aspas, y en el interior la inmensa rueda catalina y
uno piensa como han podido subirla hasta aquí arriba.
Existía además la pieza llamada
linterna que servía para invertir el sentido horizontal de la fuerza motriz del
viento procedente del eje de las aspas, por otro movimiento vertical que se trasmitía
a las piedras de moler. El techo era giratorio, desplazándose con la ayuda del
palo de gobierno, posibilitando orientar las aspas hacia los doce vientos
dominantes que imperan en la zona a lo largo del año. Normalmente se necesitaban
dos personas para manejar el molino. Aquí hay un video explicativo de su
funcionamiento. Realmente son unas originales e impresionantes obras de
ingeniería.
Descendemos al piso inferior donde está el mostrador de información.
Aquí se ubicaba el silo o almacén donde se envasaba y guardaba la harina que
recorría mediante un conducto de madera los tres pisos en sentido descendente a
lo largo de sus distintas fases de elaboración.
Una vez fuera, ascendemos otro poco más y tomamos una vereda que se sale de la carretera y que entra por un agujero en los restos de una muralla, según nos indica una señora china que encontramos en nuestro camino. Y esta señora….decide acompañarnos contándonos su vida. Lleva en Consuegra 20 años y dice que la bautizaron hace dos. Y… no para de hablar pese a que el camino es cuesta arriba y en su discurso casi de manera continua no para de decir “señor Jesús” y “alabado sea el señor” y varios agradecimientos celestiales….En fin. Aunque no seamos religiosos, sí nos consideramos tolerantes y sobre todo respetuosos con las creencias de los demás, así que con el “soniquete” de esta buena mujer llegamos al imponente castillo que bordeamos y seguimos hasta los molinos.
Paseamos entre ellos, imaginando los brazos de estos gigantes en
movimiento, y a Don Quijote cargando contra ellos. Son magníficos y disfrutamos,
al igual que más personas que caminaban entre ellos. Y las vistas que teníamos
eran también magníficas, ya que podíamos vislumbrar un impresionante paisaje a
nuestros pies que giraba 360 grados. La imponente silueta del castillo, añade
mayor belleza a la estampa de todo el conjunto.
Sobre las 12,30 abandonamos este lugar para regresar directamente a
casa a donde llegaríamos unas dos horas después.